miércoles, 17 de agosto de 2016

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La Defensora del Pueblo investigó el uso de correas y esposas en la cárcel de Topas


El Norte de Castilla, 16 agosto 2016

Becerril descubrió que el 10%de las inmovilizaciones de presos se alargaron más de 24 horas

La cárcel de Topas vuelve a situarse en el ojo del huracán informativo. En esta ocasión, el centro penitenciario salmantino no es noticia por los progresivos recortes que ha venido padeciendo su menguada plantilla de funcionarios en los últimos años, lo que ha venido destapando la caja de los truenos en las filas sindicales generando la palpable ira y el profundo malestar de los representantes de los trabajadores, ni tampoco por una de sus lamentables y cada vez más frecuentes agresiones de reclusos a funcionarios, sino por el argumentado toque de atención dado por la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, a la Secretaría General de Instituciones Penitencias del Ministerio del Interior, en relación al uso de esposas y al empleo de correas inmovilizadoras en los módulos de la prisión salmantina.

Las pesquisas se tradujeron en la inesperada y repentina visita a Topas de dos técnicos de la Defensora del Pueblo, un médico forense y un técnico del Procurador del Común de Castilla y León el 30 de septiembre y el 1 de octubre de 2014, en el marco de la estrategia del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes (MNP).

Horas y días concretos

La consulta del libro que registra el empleo de medios coercitivos en la prisión permitió descubrir el uso de dos aplicaciones de esposas con una duración prolongada en la enfermería situada en la cárcel. Una de ellas arrancó a las 22:45 horas de un 13 de agosto y se extendió hasta las 02:00 horas del día 14, con una duración total de tres horas y 15 minutos. En otro caso, el interno que estaba ingresado en la enfermería permaneció esposado durante cinco largas horas, concretamente desde las 17:00 a las 22:00 horas del 28 de junio de 2014.
Tras el contraste de todos los datos recabados y su rigurosa ponderación, Soledad Becerril dictó tres resoluciones en respuesta a la queja mencionada anteriormente. La primera aborda la aplicación de las inmovilizaciones en los internos del centro penitenciario salmantino, la segunda analiza las condiciones del procedimiento de contención mecánica de los reclusos y la tercera afronta y se posiciona sobre la aplicación del tiempo estrictamente necesario en la sujeción mecánica de los reos.
Los contenidos de la decisión final de las tres disposiciones de la Defensora del Pueblo son plenamente idénticos, dado que se aboga por dictar la instrucciones oportunas para que, en cada control que se realice por parte de los funcionarios de vigilancia, jefes de servicio y personal facultativo de todos los centros penitenciarios de «las inmovilizaciones con correas homologadas, se deje constancia del estado concreto en el que se encuentra el interno y la necesidad o no de continuar con la medida».

Actitudes violentas

Becerril es tajante cuando recuerda al personal de Topas que la sujeción mecánica «ha de mantenerse el tiempo estrictamente necesario, mientras la persona inmovilizada presente una actitud violenta y agresiva, de manera que se pueda causar daño a sí mismo, a terceras personas o a medios materiales». También recalca en sus tres resoluciones que la utilización de esposas está «únicamente indicada para inmovilizaciones de temporalidad reducida, debiendo emplear las correas homologadas para inmovilizaciones que se prevean prolongadas desde un principio o que superen un tiempo mínimo», tal y como se especifica en una instrucción expresa formulada por Instituciones Penitenciarias.

Además de notificar todos estos aspectos a la dirección de la cárcel, Becerril comunicó los mismos a la Fiscalía General del Estado, aunque en este último caso «a efectos meramente informativos». Becerril también quiso en la redacción de sus resoluciones expresar sus agradecimientos por la colaboración demostrada por Instituciones Penitenciarias ante este espinoso asunto, así como al personal de Topas por el trato dispensado a su equipo durante la visita.