miércoles, 9 de marzo de 2016

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Crece la masificación en las cárceles españolas y baja en las europeas


 
 
La masificación media de las cárceles europeas se redujo en 2014 a una media de casi 94 presos por 100 plazas, pero en España la tendencia fue la contraria y creció hasta 111 presos, según las estadísticas penales presentadas este martes por el Consejo de Europa.
 
El nivel de masificación en España, si se excluye Cataluña -donde la administración autonómica tiene transferidas las competencias de prisiones-, aumentó en 2014 hasta 118,5 internos por cada 100 plazas, frente a los 87 en 2013. En Cataluña, la apertura de las nuevos centros penitenciarios de Figueres y Tarragona dejaron la tasa en 80 internos por cada 100 plazas, comparados con 133 un año antes.

España pasó en un solo año del puesto décimo noveno (de 47 miembros del Consejo de Europa) en 2013 al sexto por la cola en el ejercicio siguiente, sólo por delante de Hungría, Bélgica, Suiza, Albania, Grecia. Entre los grandes países europeos, en 2014 Alemania tenía 86,3 presos por cada 100 plazas, Inglaterra junto a Gales 97,5, Italia 109,8 y Francia 114,5.
 
El autor del informe, Marcelo Aebi, vicedirector de la Escuela de Ciencias Criminales de la Universidad de Lausana (Suiza), atribuyó el movimiento de disminución en Europa a menos ingresos en prisión: "Tras el pico registrado en 2009, ha habido una línea descendente hasta hoy". El porcentaje de mujeres entre la población reclusa española era de casi un 8%, frente al 5 % de media europea, y el de extranjeros del 30,5 % (del 44% en las cárceles catalanas), muy superior a la media europea del 13 %.
 
Mientras que en Europa los delitos relacionados con las drogas son los que motivan principalmente el ingreso en prisión (un 16,5 % del total), en España el hurto (32,6 %) es el más común, seguido de las drogas (18%), el homicidio (7,4 %) y el robo (2%). Aunque no están incluidos en las estadísticas, Aebi hizo notar que los delitos por corrupción "están infrarepresentados en las cárceles de toda Europa, pero especialmente en España por los numerosos escándalos surgidos en los últimos años". Según su razonamiento, los condenados por corrupción "no están en prisión preventiva porque pueden pagar las fianzas, a diferencia del resto de condenados": "Es poca gente con mucho dinero".
"Está bien que se juzgue, pero habrá que ver quién entra en la cárcel, porque es como una gota de agua en el desierto", argumentó. En cuanto a la duración de las penas que cumplen los que están en prisión con sentencia en España, el 24 % es de tres a 10 años; el 21% de más de diez años; casi el 19 % de uno a tres años; y alrededor de un 9% de menos de un año. El coste diario para el erario público de un preso en España es de 53 euros, superior a los 45 euros de media europea. San Marino y Ucrania representan los extremos con 685 y 3 euros por preso y día, respectivamente.